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  Con un lanzamiento a nivel mundial programado para Septiembre del 2009, esta fragancia se enfoca como un aroma de características libres y personales, incluso casi en un ambiente solitario desértico según la publicidad e insinuando algo de orientación a un público joven por la repetición de las iniciales "CK", como en CK One, CK Be y el par CK IN2U. Las notas declaradas en el sitio de Calvin Klein dedicado a sus fragancias son las siguientes: ajenjo, fruto de yaca (una fruta con un sabor entre mango con naranja), anís estrellado, enebro, buchú (un arbusto con aroma entre menta y romero), gamuza, café, hojas de tabaco, madera de guayacán (o palo santo, una de las traducciones posibles de "ironwood"), roble, pachulí y cedro. La partida es bastante cercana a una bergamota suave sobre un cuerpo de agua, con un pequeño dejo aromático cercano al verde y ligado a la bergamota que podría atribuirse al fruto de yaca. Aunque no es muy perceptible, en segundo plano parece haber un especiado suave que rompe la linealidad dominante del frutal que parece un fruto jugoso con dejos de cítrico. En fase media tiende a ascender el especiado que parece más nuez moscada diluida que anís, con un cuerpo de agua limpia y neutra que se acerca más a un enebro que a una lavanda o un agua de pimienta. El aroma no presenta mucha profundidad destacando como principal el frutal tenue y por otro lado el cuerpo de agua que envuelve a la fruta. La estela es baja, también lineal y con sensación más de un aire frío cítrico que de una fragancia e incluso una colonia cítrica. A las 2 horas de aplicado no presenta muchas variaciones, con una pequeña inclinación a un acuático estilo calone por el dejo frutal suave y un fondo tenue como hojas de menta de jardín tendiendo a una planta de ruda. Las especies son bajas, pero al oler apegado al papel se siente una nota que literalmente pica la nariz. Al oler por mucho tiempo hasta obtener saturación de las notas dominantes se siente una capa de tabaco a la madera muy suave, casi de base y con bajo impacto en el aroma final. La fase final es bastante suave y de poca estela e intensidad, con un residual frutal acompañado de una menta, mínima y sintiéndose a la vez como la nota dominante. Se siente un cuerpo de agua casi sin olor, con un dejo a fruta tipo durazno y dando a la menta la sensación de un chicle masticado en la boca.
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